Causa y efecto

El alma restablece su armonía

Nuestra alma impulsa eternamente para transformar todo acto disarmónico de nuestra personalidad en amor universal para todo lo que vive.
Según los libros de Jozef Rulof.
“Cosecharás lo que sembraste”.

Armonía

“Cosecharás lo que sembraste”.
Cristo usó una metáfora que todo el mundo podía comprender.
Debido a que la humanidad no estaba abierta a ello, no pudo añadir que las vidas sucesivas están aún más sujetas al principio de causa y efecto.
Ahora sí puede hacerlo la Universidad de Cristo.
Los maestros de esta universidad han expuesto el principio subyacente del “causa y efecto”.
En los libros de Jozef Rulof han descrito cómo nuestra alma se encarga de que corrijamos nuestros actos disarmónicos en la misma vida o en una siguiente.
En el artículo ‘Armonía’ se aclara que nuestra alma es en el fondo armoniosa.
Como personalidades humanas no tenemos más que conciencia limitada de esta armonía, y por eso seguimos poniéndonos en disarmonía con la vida que nos rodea.
Pero en una siguiente vida, nuestra alma impulsará para volver a disolver esta disarmonía.
Si por ejemplo robamos algo, nuestra alma empezará a impulsar para devolver el bien robado.
Para eso nuestra alma nos conducirá a las circunstancias correctas, por lo que podemos liberarnos del pasado disarmónico.
Como personalidad al ser humano no le suele parecer agradable, porque así surgen circunstancias vitales indeseadas.
Pero el impulso de nuestra alma que armoniza solo se detiene cuando se haya disuelto la disarmonía, porque solo después nuestra alma recupera a este efecto su armonía con todo lo que vive, pudiendo crecer así en conciencia y amor.

El ciclo del alma

Lantos describe en el libro ‘El ciclo del alma’ cómo el “causa y efecto” recorría como un hilo conductor sus vidas sucesivas.
Durante sus vidas en la tierra se había preguntado muchas veces por qué ciertos sentimientos lo impulsaban y porqué había llegado a parar en esas circunstancias vitales determinadas.
Después de estas vidas su acompañante espiritual Emschor se le aclaró en el más allá.
Así, por ejemplo, Emschor le explica que como guía espiritual había dado a Lantos la sensación de renunciar a la vasta propiedad con castillo de la que era el heredero.
De esta manera, Emschor pudo lograr que se devolviera esta propiedad al propietario legítimo de quien Emschor la había robado.
Pero ¿qué tenía que ver Lantos entonces con eso?
En una vida anterior, Lantos había sido el hijo de Emschor.
En esa vida, Emschor había robado esta propiedad.
Al final de su vida quería devolver esta propiedad, pero entonces Lantos se negó a cederla.
En una vida posterior, Lantos nació en esta propiedad robada como heredero, por lo que la armonía del pasado de ambas almas podía restablecerse devolviendo la propiedad.
Emschor muestra a Lantos todavía otras causas que surgieron en esa vida anterior.
Entonces Lantos había torturado a un hombre para que renunciara a sus posesiones.
En una vida siguiente volvió a ver a su víctima como el espíritu oscuro que le espoleó a suicidarse.
A causa de ese suicidio, a Lantos le tocó un sufrimiento espiritual que se describe en el artículo ‘Eutanasia y suicidio’.
El espíritu tenebroso lo vivió como venganza y soltó así su odio con un objetivo fijo, que había surgido por la tortura.
De esta manera, Lantos volvió a recuperar la armonía con el alma de su víctima, porque al desprenderse del odio, esa alma podía volver a continuar en su propio camino evolutivo.
Emschor también explica por qué durante su última vida en la tierra Lantos no había tenido la suerte de poder estar al lado de su alma gemela Marianne.
En esa vida, Lantos era amigo de Roni, y ambos eran artistas.
En un momento dado, Roni fue a visitarlo con su nueva novia.
Lantos reconoció en ella su alma gemela, y se avivó el odio latente entre Roni y él.
Roni quiso echarse encima de Lantos, pero este fue más rápido, agarró un pedazo de piedra y lo mató a golpes.
Le mereció a Lantos la cadena perpetua, y por eso ya ni siquiera pudo ver a Marianne.
Emschor muestra a Lantos cuál era la causa de ese acontecimiento.
En una vida anterior, Lantos y Marianne habían engañado a Roni.
Este estaba entonces casado con ella, y Lantos era el amante de Marianne.
Roni se dio cuenta entonces de este adulterio, y desarrolló por eso un odio hacia Lantos.
En sus vidas de artistas, Marianne sentía una atracción hacia Roni.
Sentía que quería estar con él, pero no sabía por qué.
No entendía que su alma la impulsaba para devolver el amor del que en su momento lo había privado.
Debido a que Lantos había abatido a Roni, el “causa y efecto” no se había podido disolver.
Porque así, Marianne no pudo devolver el amor robado.
Para eso tendría que volver a reencarnar después.
En su última vida en la tierra se sintió nuevamente atraída por Roni, y se casó con él.
Su matrimonio no le trajo felicidad, porque Roni todavía no había perdido su odio hacia ella.
No obstante, su alma la impulsaba para seguir al lado de Roni, para liberarse de una vez por todas de su propio pasado disarmónico.
En esa última vida recibió la ayuda de Lantos como ángel guardián.
Mientras tanto, Lantos había vivido su última vida terrenal.
Desde su vida espiritual seguía a Marianne y podía ayudarla de vez en cuando dejándola tener por la noche un desdoblamiento corporal.
Entonces las almas gemelas estaban juntas brevemente, por lo que a la mañana siguiente Marianne había vuelto a armarse de valor para aguantar las consecuencias de lo que había ocasionado alguna vez.

Los escritos permanecen

Después de ‘El ciclo del alma’, Lantos todavía escribió otros libros por medio de Jozef Rulof, como ‘Dones espirituales’.
En ellos explica más detenidamente, con otros ejemplos, el funcionamiento del “causa y efecto”.
Así pone el foco en la vida espiritual de un autor que escribía libros llenos de pasión.
Después de esa vida terrenal, esta alma quería comenzar una vida más elevada, para alcanzar las esferas de luz en el más allá.
Pero cada vez que alguien en la tierra lee sus novelas llenas de pasión, sus propias creaciones tiran de él para que vuelva.
Se da cuenta ahora de que así no solo limita el alma del lector en su desarrollo espiritual, sino que también hace que se detenga su propia evolución.
Mientras que haya una sola persona a la que le gusten sus libros, no podrá liberarse de ello.
Espera que llegue el día en que de tanto leerlos sus libros queden desgastados, pero ni entonces debe haber otro escritor a quien le gusten estos libros y que copie sus ideas, porque entonces su calvario todavía continuará.
Por suerte para él, en su tiempo en la tierra todavía no existían los libros digitales, porque de ser así, podría seguir presa de su propio “causa y efecto” durante varios siglos más.

Consecuencias luminosas

En el artículo ‘Karma’ se trata el caso específico de “causa y efecto” en que la causa atañe un asesinato.
Esos actos disarmónicos son los primeros que el alma ataca en vidas posteriores.
Después el alma impulsará para resolver todo el “causa y efecto”, hasta que todas las almas a las que alguna vez se les cargó con este peso se hayan liberado de él.
Después, el alma podrá liberarse en las esferas de luz de todo sentimiento y pensamiento terrenal, para continuar su evolución espiritual.
Entonces se mantiene conscientemente en armonía con toda la vida de la que forma parte.
Después, las consecuencias de todos sus actos le volverán a traer la felicidad y el amor que ella da a la vida.

Fuentes y textos para profundizar en el conocimiento